| Adaptación del cultivo de trigo en Paraguay |
| Jueves, 07 de Agosto de 2008 02:14 |
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Considerando que el cultivo de trigo se adapta mejor a las zonas templadas del mundo, su siembra en Paraguay se puede definir como no tradicional. Con este conocimiento, el cultivo en su etapa inicial de siembra estuvo restringido a la región sur del país. Sin embargo, con la apertura de las nuevas fronteras agrícolas en el norte y con el incremento de la siembra y producción de soja, el trigo está incursionando en áreas calurosas no tradicionales modificando de manera significativa su evolución milenaria. El trigo esta siendo sembrado en el norte donde las condiciones para su cultivo son marginales, especialmente bajo el punto de vista de temperatura y precipitación.
Los datos presentados en la Fig. 2 muestran que el promedio de la temperatura durante el ciclo de invierno en la zona sur es de alrededor de 18º C o menos. Durante la última década y con la extensión de la siembra de trigo en los departamentos de Alto Paraná, Caaguazú y San Pedro el germoplasma del cultivo tuvo que adaptarse a las temperaturas promedio de entre 18ºC y 20º C. Esta expansión de la superficie no solo requiere una creación o identificación de nuevas variedades tolerantes o adaptadas a las altas temperaturas, sino también a las precipitaciones irregulares expresadas en frecuentes sequías. Durante los últimos dos años, a través del Convenio MAG/CAPECO, se esta tratando de extender ese límite aún más llevando el cultivo a nuevas regiones como Canindeyú y Amanbay donde los problemas de temperaturas y humedad y especialmente las sequías son más severos.
Sin embargo, este cultivo se está haciendo bajo condiciones de riego donde la disponibilidad adecuada de agua ayuda a bajar la temperatura de la planta a través del proceso natural de transpiración. Sin embargo, en Paraguay se está buscando la adaptación del trigo a condiciones mucho más severas debido a la desecación (una combinación de altas temperaturas y sequía) que no solo causa problemas en la implantación del cultivo, sino también enla pérdida de las plantas en la fase inicial seguido por la pérdida de macollos y el llenado del grano en forma acelerada que al final producen un mejor número y tamaño del granos. Si sumamos todos estos factores, estamos ante una situación de bajo rendimiento y de un cultivo no adaptado a las nuevas regiones de siembra. Este es el reto para la investigación triguera nacional, el de lograr un paquete tecnológico que ayude a incrementar la adaptación del cultivo y mejorar el rendimiento y producción en estas regiones del país. Sin lugar a dudas, la tolerancia a altas temperaturas, sequía, ciclo corto del cultivo, resistencia a enfermedades prevalentes y al brotado pre- cosecha son algunos de los componentes que deben ser incorporados. Las metas de investigación propuestas fueron no sólo la identificación de mejor germoplasma, sino también manejar algunos aspectos agronómicos especialmente la época y densidad de siembra para los estudios de interacción genotipo-ambiente.
EL PRODUCTOR |



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