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Página 1 de 11 El manejo de las cabras depende del tipo (lechero, pigmeo, de carne, mohair o cachemira) y las razones que justifican su mantenimiento (razones sentimentales o comerciales). Sin embargo se trata en todo caso de rumiantes y los principios básicos de cuidado son los mismos. Las cabras lecheras y las pigmeas se crían generalmente en forma intensiva y la mayor parte de sus alimentos les son llevados. Las cabras destinadas a carne y las de raza Angora se crían principalmente en forma extensiva y la mayor parte de su alimentación deriva del pastoreo....
Fuente: El Manual Merck de Veterinaria, cuarta edición. Merck & Co., Inc. Océano/Centrum. El manejo de las cabras depende del tipo (lechero, pigmeo, de carne, mohair o cachemira) y las razones que justifican su mantenimiento (razones sentimentales o comerciales). Sin embargo se trata en todo caso de rumiantes y los principios básicos de cuidado son los mismos. Las cabras lecheras y las pigmeas se crían generalmente en forma intensiva y la mayor parte de sus alimentos les son llevados. Las cabras destinadas a carne y las de raza Angora se crían principalmente en forma extensiva y la mayor parte de su alimentación deriva del pastoreo o, cuando las necesidades nutricionales son mayores, como durante los primeros 18 meses de vida y las últimas 6 semanas de la preñez, de campos de pastoreo de alta calidad. Aun cuando la alimentación no provea suficiente energía y proteínas, la cabra Angora preñada continúa desarrollando su lana, a pesar de que el estrés resultante puede conducir al aborto. Los machos maduros enteros desarrollan un olor característico muy potente, que alcanza máxima intensidad durante la época del celo, por lo que el personal trata de reducir su contacto con ellos al mínimo, lo que frecuentemente lleva a descuidar las pezuñas y a no reconocer la presencia de infestaciones parasitarias severas. Las glándulas sebáceas están localizadas en la cabeza y pueden extirparse quirúrgicamente a cualquier edad, o pueden ser cauterizados durante el descornado, pero ello no logra eliminar totalmente el olor. Las hembras son atraídas por este olor, y pueden hasta rehusar copular con un macho sin olor si hay otro con olor en la vecindad. Por lo tanto, las glándulas no deben quitarse por descuido cuando se hace el descornado, si los cabritos machos han de guardarse para reproducción. La costumbre de orinar sobre la cara, barba y patas delanteras contribuye al olor del macho y frecuentemente conduce a lesiones ulcerativas durante el tiempo frío. Durante la época del celo la mayoría de los sementales pierden peso; esto no se debe necesariamente a que copulen con un número excesivo de hembras, pues muchos pierden peso cuando están albergados cerca de hembras en celo y no se les permite la cópula. La única solución a este problema es poner a los machos en las mejores condiciones físicas antes de la época de la cópula. El macho dominante dentro de un grupo de sementales estará en mucho mejores condiciones que algunos de los demás.
Las hembras sin cuernos genéticamente homocigotas generalmente tiene características anatómicas intersexuales y son, en consecuencia, infértiles. Las anomalías pueden variar de la presencia de un clítoris ligeramente aumentado de tamaño, visible solamente después de la pubertad, a una conformación parecida a la del macho, con escroto, pene (generalmente corto) y ovotestis. Algunos seudohermafroditas fenotípicamente masculinos presentan libido y conducta sexual masculina. Como estos animales son estériles, se recomienda su identificación y separación precoz. Algunos machos homocigotos sin cuernos son capaces de procrear pero tienden a desarrollar granulomas espermáticos con los años. La mayoría de los ganaderos reducen la incidencia de animales homocigotos sin cuernos evitando el apareamiento de dos animales descornados. Aunque muchos de los hermafroditas son descornados, a veces ocurren anomalías anatómicas similares en los cuernos. Estos probablemente serán quimeras (freemartines), resultantes de anastomosis que ocurren in utero entre machos y hembras. Tales quimeras son raras en las cabras (considerando la frecuencia elevada de gemelos en las cabras) en comparación con el ganado bovino. De todos los animales de granja, las cab
ras presentan la jerarquización social más intensa, por lo que los comederos deben ser suficientemente amplios para evitar que los animales dominantes guarden el comedero e impidan el acceso de los demás. La superficie de piso disponible por cada hembra afecta la intensidad de la conducta agresiva. La subordinación a los compañeros de corral puede llegar al extremo de que algunos animales rehúsan alimentarse y se desmejoran. Este componente psicológico debe tenerse en cuenta en caso de desnutrición. Para lograr una longevidad máxima y, para evitar las lesiones por peleas, los machos adultos deben ser alimentados y albergados individualmente. Sin embargo, deben ser albergados cerca de otras cabras o con un compañero, como una hembra seca en el pesebre. Las cabras son aventureras y trepadoras por naturaleza, y es necesario controlarlas; el sistema óptimo es el alambrado eléctrico de alta tensión. Las cabras empujan los alambrados de otro tipo y pueden ser muy destructivas. Deben eliminarse los objetos que puedan contribuir a fracturas de miembros y a estrangulación. Es peligroso atar a los animales, ya que ello les expone a ataques por perros; si se atan dos cabras demasiado cerca una de la otra, una de ellas siempre termina estrangulada. Las cabras mascan las superficies pintadas por lo que la intoxicación por plomo es un peligro en los establos antiguos. Los problemas de manejo se reducen al mínimo con una disposición eficiente de los pesebres, comederos bien diseñados y de fácil acceso, y control eficaz.
Es sumamente difícil mantener los comederos de granos o de heno y los bebederos fuera del alcance de las patas de las cabras y libres de orina y heces. Las cabras rehúsan los alimentos y el agua sucios, el heno caído sobre el piso y el grano contaminado con la orina y heces de los animales de granja o con bichos. Es muy importante el buen diseño del receptáculo de heno para evitar desperdicios. La mayoría de las cabras lecheras y pigmeas tienen lechos de heno descartado. Los lechos mojados contribuyen al desarrollo de coccidiosis en los cabritos y de impétigo estafilocócico en la ubre, que se conoce común pero erróneamente, como “viruela de cabra”. Condiciones similares favorecen el desarrollo de cojera y de infecciones umbilicales del recién nacido. En algunas regiones, los cabritos son susceptibles a la miopatía nutricional, que puede prevenirse por medio de inyección de vitamina E/selenio a la cabra preñada y/o el neonato y el agregado de suplementos de selenio a la dieta.
El albergue de las cabras afecta las normas de las enfermedades. En el sur y el oeste de EE.UU. las cabras Angora reciben albergue solamente durante tormentas severas o durante unas pocas semanas después de la esquila semianual, sin lo cual perecerían por estrés debido a tiempo frío. En los estados norteños de EE.UU. todas la cabras reciben albergue en el invierno, quizás más para comodidad de los dueños que por razones de salud del ganado. El manejo intensivo de las cabras lecheras adultas puede promover la transmisión horizontal del virus de la artritis y encefalitis caprina (AEC). La combinación de depósitos de estiércol, heniles elevados o techos sin aislamiento térmico favorece la humedad y la acumulación de amoníaco, especialmente si el establo está cerrado herméticamente. Los establos cálidos y húmedos favorecen el desarrollo de infecciones umbilicales en el neonato, mastitis, enteritis, neumonía y coccidiosis. La enfermedad conocida como “abscesos”, provocada por Corynebacterium pseudotuberculosis (ovis), se contagia rápidamente entre los animales confinados estrechamente. Los ganglios con abscesos indoloros, de crecimiento lento finalmente se abren al exterior y contaminan los comederos, las paredes y otros animales. La infección se trasmite por contacto con el pus y el organismo es capaz de atravesar la piel intacta. Es importante aislar y preferiblemente eliminar los animales infectados y prevenir la contaminación del ambiente. En Australia se dispone de una vacuna.
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Comentarios
Se ha recomendado corregir manejo y usar COCCIGAN,ya tuvieron 4 muertes y apenas tome el caso el pasado lunes. Este articulo me reporta orientaciones.
Gracias
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