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Aunque haya expectativa y pronósticos favorables, el clima sique siendo difícil de pronosticar con precisión, y en toda empresa ganadera es peligroso no tener un plan de contingencia para las sequías.
Muchas de las decisiones a tomar con una sequía dependen de la capacidad de predicción del comportamiento del clima en el mediano y largo plazo. Si bien esto no es certero, existe información disponible que puede tenerse en cuenta para poder estimar la tendencia de las precipitaciones. La improvisación agrava los efectos y encarece los costos.
Las decisiones tempranas valen oro Analice cuidadosamente las opciones disponibles cuando estamos entrando en una sequía. Tenga en cuenta que el número de opciones disponibles disminuye a medida que la sequía avanza. Haga una lista de las prioridades de manejo y defina una estrategia general y progresiva.
Ovejas pastandoSaber cuánto pasto tenemos y cómo está la majada Los daños de la sequía tienen que ver con la disponibilidad de forraje para los animales. ¿Cómo manejar una sequía sin saber cuánto pasto tenemos? En los años de sequía es cuando más vale hacer un estudio de pastizales: permite evitar pérdidas cuantiosas. El estudio de pastizales nos va a decir cuánto pasto hay y en que potrero. Con esta información es posible definir cuántos animales pueden mantenerse y una estrategia de uso de los recursos forrajeros escasos. Se puede saber en qué cuadro los animales no van a dar corderos o se van a morir con varios meses de anticipación. Esto da tiempo para tomar medidas y evitar quebrantos.
Por otra parte es esencial ir monitoreando regularmente la condición corporal de la hacienda. De esto depende el diseño de toda la estrategia. No sirve mirar los animales desde la camioneta, menos si están lanudos. La escala de condición corporal permite evaluar rápidamente las reservas de grasas de los animales. Las medidas se deben ir tomando a medida que avanza el problema. No se puede esperar hasta estar en condición corporal 1 (muy flaco) para empezar a tomar decisiones.
Venta de animales excedentes La medida más simple y la primera en la secuencia de manejo de sequías es desprenderse de los animales excedentes, es decir de los que no tienen el forraje asegurado en el campo. Las ventajas de vender hacienda son varias: es mejor vender un animal que cuerearlo.
Los animales que quedan en el campo tienen mayores posibilidades de producir mejor.
En el lugar de gastar dinero, recibimos dinero, que podemos poner a intereses.
No requiere tiempo ni conocimientos especiales.
Reducimos los riesgos de degradación de los campos.
Es una oportunidad para el mejoramiento genético: si se combina con una clasificación de la hacienda y venta de los animales de menor calidad.
La desventaja de este procedimiento pasa por la disponibilidad y costo de la reposición de animales, por la pérdida de calidad genética y la menor producción de lana. También aumentan los riesgos sanitarios al ingresar animales de otros predios después de la sequía.
Prioridades para sacar hacienda La reducción de carga debería ser progresiva. El orden sugerido para ir descargando es: Corderos machos, capones, ovejas rechazo (con defectos obvios)
- Ovejas más viejas
- Ovejas de tercera categoría
- Corderas de menor nivel
- Ovejas de primera y segunda
El principio es retener aquellos animales que van a proveer una recuperación más rápida y mejor de la majada.
Ovejas pastandoArrendamiento, capitalización Una alternativa a la venta de animales es trasladarlos a otro campo, ya sea en arrendamiento o capitalización. Normalmente esto es más barato que dar de comer, se mantiene el capital hacienda, no se interrumpe el mejoramiento genético ni la producción. La desventaja de esto son los costos de flete y de atención de los animales, y los riesgos de tener animales propios en otros predios (robo, sanidad, atención, etc.)
Servicio: ¿Sí o NO? La decisión de no dar servicio es una medida extrema. Debería tomarse conociendo cuanto pasto tenemos y como están los animales (Punto 3). Las ovejas secas tienen menor tasa de mortalidad y menores requerimientos nutricionales que las gestantes.
El problema de esta medida es que se pierde toda la producción de carne del año y la reposición de la majada. El efecto a largo plazo es un envejecimiento de las madres, al faltarle una categoría de edad.
Dado que se pierde toda la posibilidad de tener corderos, antes de suspender uno debería postergar el servicio. Demorar, por ejemplo, 30 días a la espera de una lluvia de otoño.
Llegada la fecha del servicio, si tenemos algún remanente de forraje y condición 2 – 2,5 en las ovejas, lo ideal sería clasificarlas por condición corporal y dar servicio con monta natural a todas las que estén de 2 para arriba. No dar servicio a ovejas por debajo de 2 o a borregas que estén poco desarrolladas.
Si las ovejas no están al menos en condición 2,5 sería aconsejable suspender la inseminación artificial y evitar todo movimiento innecesario de los animales.
Teniendo en cuenta el enorme lucro cesante de no dar servicio, habría que analizar la posibilidad y conveniencia de suplementar a las ovejas para no perder el año.
Si decide dar servicio, el diagnóstico de preñez por ecografía es un aliado muy importante. Permite separar a las ovejas preñadas de las vacías, para darles un manejo diferencial. También permite identificar melliceras, aunque es raro que las haya en medio de una sequía.
Con esta herramienta se puede decidir vender las vacías después de esquila, o asignarles un campo inferior. Si se suplementa a las ovejas en el último tercio de gestación, se puede optimizar la alimentación evitando dar de comer a ovejas que no están preñadas. Ovejas acostadas Alimentación suplementaria En general se considera que es muy caro alimentar a los animales. Esto es un grave error. Suplementar puede ser duro desde el punto de vista financiero, pero muy barato si lo que se está muriendo es una borrega que vale 40 dólares y que está por dar un vellón e 12-15 dólares, o una oveja de 25 dólares que está por dar un vellón de 15 dólares y un cordero de 20.
El suministro de alimentos es una alternativa que permite mantener el proceso productivo y el plan de mejora genética, asegurarse los resultados en el propio predio y con sus propios animales. No hay costo para repoblar el campo.
Es laborioso y generalmente más caro que alquilar campos. Requiere capital circulante. El costo de una alimentación de supervivencia por cabeza oscila entre 8 y 10 dólares para una suplementación de 120 días de duración. El costo de la suplementación puede variar mucho dependiendo de cuál sea el suplemento utilizado, cuanto se suministre y cuando se compre. Si la decisión de compra de alimento se toma en plena sequía y no cuando los alimentos son abundantes y pueden comprarse a bajo precio, el precio pagado por los suplementos será el máximo. El mantener una carga alga a fuerza de suministrar alimentos provenientes de fuera del predio puede provocar daños en el campo, a menos que se realice en confinamiento (feed lot).
Si la sequía se prolonga demasiado puede perderse la ventaja. Requiere de conocimientos sobre alimentación. Algunos animales tienen problemas de adaptación.
Cuando el campo natural todavía provee una parte de los requerimientos animales, lo más económico puede ser suplementar las ovejas en el potrero donde están. el comienzo de la suplementación debería ser cuando todavía las ovejas están en una condición corporal superior a 2.
Para el diseño de un plan de suplementación es conveniente acudir a un profesional, a fin de evitar errores costosos en el diseño e implementación.
Oveja con criaAlimentación en confinamiento Si la disponibilidad forrajera cae por debajo de un mínimo, se vuelve conveniente reducir la superficie disponible para los animales y alimentarlos en confinamiento.
Con esto se vuelve más sencillo alimentarlos y proveerlos de agua, al tiempo que se reduce el gasto energético de mantenimiento (caminan menos), y se reduce el deterioro de los campos, permitiendo una mejor recuperación al restablecerse las lluvias.
Con los animales encerrados es mucho más fácil controlar su estado corporal y la existencia de trastornos nutricionales y/o problemas sanitarios. También se detectan más fácilmente las muertes.
En el corral es posible dar servicio y controlar con mayor precisión el consumo de los animales.
El confinamiento se realiza asignando unos 5m2 de corral por animal adulto. Existen especificaciones técnicas para provisión de agua y largo de comederos que deben ser tenidas en cuenta. Consulte a su asesor en la Unidad de Negocios.
Si la alimentación se realiza con granos u otros concentrados, se requiere realizar un plan de acostumbramiento, para evitar trastornos digestivos que pueden causar mortandades. La tabla presenta un programa de introducción al consumo de granos.
Programa de Acostumbramiento a los Granos
| | Días | Cantidad g/cabeza
| Frecuencia
| 1 y 2
| 50 g
| Diaria
| 3 y 4
| 100 g
| Diaria | 5 y 6
| 200 g
| Diaria | 7 y 8
| 300 g
| Diaria | 9, 10 y 11
| 370 g
| Diaria | 12, 13 y 14
| 430 g
| Diaria | 15, 16 y 17
| 860 g
| Cada 2 días
| 18, 19 y sgtes.
| 1290 g
| Cada 2 días |
Concluyendo: Cuando la sequía llega a er tan grace que estamos definiendo si vamos a largar carneros o no, y se mueren los animales, estamos en una emergencia donde lo peor es no hacer nada. La alimentación es una alternativa válida para mantener el sistema funcionando y el capital genético acumulado
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