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La sobrealimentación en los animales de
exposición es un factor desencadenante de problemas de salud. Una
herramienta diagnóstica permite determinar la presencia de factores de
riesgo en la raza Brahman, que puedan incidir en la salud productiva
del hato o un grupo de animales.
Los hatos de animales para exposición son
suplementados desde edades muy tempranas, generalmente con concentrados
balanceados o suplementos alimenticios, o la combinación de ambos. Sin
embargo, los criterios de suplementación no tienen, generalmente, un
sustento técnico y lo único que se busca es la máxima ganancia de peso,
sin tener en cuenta los efectos sobre la salud.
En ganado de leche se ha descrito ampliamente el
efecto que tiene la nutrición sobre las enfermedades metabólicas que se
manifi estan principalmente por problemas digestivos, locomotores y
reproductivos (Ferguson, 1996 y Van Saun, 1997), sin embargo, en ganado
de carne y específi camente en ganado Cebú, son pocos los antecedentes
de literatura del efecto que tiene la suplementación sobre la salud
general de los animales.
En machos, efectos directos de la sobrealimentación
son la obesidad y problemas de aplomos los cuales pueden contribuir en
forma indirecta a un bajo desempeño en la conducta sexual (Chenoweth,
2000); también ha sido asociada con una disminución del perímetro
escrotal, reservas de esperma epididimales y calidad seminal (Pruitt y
Corah, 1985).
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El
perfil metabólico (PM) es una herramienta diagnóstica que se desarrolló
en Inglaterra hace poco más de 30 años, por Payne y Payne, (1987); y
donde con una muestra de sangre que incluya los sustratos necesarios,
el médico veterinario puede obtener la mayor información posible acerca
de la nutrición y sanidad, y determinar la presencia o no de factores
de riesgo que puedan incidir en la salud productiva del hato o de un
grupo de animales (Ceballos y col., 2002a).
Por
lo anterior, este trabajo buscó conocer, a través del PM, los valores
para diferentes metabolitos sanguíneos, relacionados con el metabolismo
energético en ganado Brahman suplementado para exposición, en cuatro
zonas geográficas de Colombia.
Regiones y muestra Las diferentes
zonas geográficas colombianas fueron divididas en cuatro regiones según
la distribución poblacional de ganado Brahman registrado y criado para
exposiciones:
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Zona 1. Costa Atlántica (Córdoba)
Zona 2. Centro-Sur (Cundinamarca, Valle del Cauca, Tolima, Risaralda y Cauca)
Zona 3. Magdalena Medio (Sur del Cesar, Santander, Antioquia, Caldas y Boyacá)
Zona 4. Llanos Orientales (Meta)
En
total se muestrearon en 35 fincas con membresía de la Asociación
Colombiana de Criadores de Ganado Cebú (Asocebú). De las 390 muestras
obtenidas 186 animales
corresponden a machos y 204 a hembras. Se
seleccionaron en total 390 animales, 186 machos y 204 hembras de la
raza Brahman, en las cuatro zonas ganaderas establecidas, teniendo en
cuenta edad y sexo, y clasifi cados en tres grupos así: menores de un
año
(< 1 año), entre 1 y 2 años (edad intermedia) y animales entre 2 y 3 años.
De
cada animal se extrajo una (1) muestra de sangre de 10 ml mediante
venopunción coccígea usando tubos al vacío (Vacutainer ®, B-D, Franklin
Lakes, NJ, USA) con
heparina. Así mismo, se recolectó otra muestra
de 5 ml de sangre en jeringa desechable de émbolo plástico para medir
cobre y zinc.
Los
metabolitos evaluados fueron: colesterol total, colesterol HDL y
glucosa, la metodología para analizar cada uno de ellos se describe en
el Cuadro 1.
Para evaluar el efecto
de zona, sexo y edad sobre las variables, se utilizó análisis de
varianza mediante el PROC GLM de SAS (SAS Institute Inc. Cary, NC). Las
comparaciones múltiples se hicieron mediante el ajuste de Tukey-Kramer.
Las correlaciones entre metabolitos se evaluaron usando el PROC CORR de
SAS. Los valores se describen como medias de mínimos cuadrados ± el
error estándar.
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Con
el establecimiento del balance energético se busca conocer si hay
desequilibrios nutricionales entre el ingreso, egreso y metabolismo de
los diferentes nutrientes significativas (P< 0.001).
Por
otra parte, al analizar la interacción zona - edad, los animales entre
12 y 24 meses del Magdalena Medio presentaron los valores más bajos en
este metabolito, registrando diferencias significativas (P<0.01)
respecto de los de edad intermedia de la Costa Atlántica y de 2 a 3
años del Centro-Sur, que presentaron la concentración más alta de todos
los grupos estudiados (5.7 ± 0.3 mmol/ L) y diferencias significativas
frente a todos los animales menores de 2 años del Centro-Sur
(P<0.05).
Colesterol HDL
En
la Figura 2 se aprecia los valores promedio de colesterol HDL, en las
diferentes zonas. Se hallaron diferencias altamente significativas
(P<0.001) entre los animales de la Costa Atlántica respecto de los
animales de las zonas restantes. La concentración de este metabolito
para las hembras fue de 1,6 ± 0,02 mmol/L y para machos de 1,4 ± 0,02
mmol/L, observándose diferencias altamente significativas según el sexo
(P <0.001).
Glucosa
En
el Centro-Sur se encontró la concentración más alta de glucosa 3,3 ±
0,2 mmol/L, seguida del Magdalena Medio y Costa Atlántica con 2,9 ± 0,2
mmol/L, respectivamente, y la concentración más baja en los Llanos
Orientales que fue 2,2 ± 0,2 mmol/L. Se hallaron diferencias altamente
significativas entre los Llanos Orientales y las demás zonas objeto de
estudio (P <0.005).
Con respecto
de la variable edad la concentración fue más alta en los bovinos
jóvenes que en los de 12 a 24 meses (3,1 ± 0,1 vs. 2,7 ± 0,2 mmol/L,
respectivamente; P<0.01),mientras que los mayores de 24 meses
tuvieron valores intermedios y no diferentes.
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DISCUSIÓN
Colesterol
Los
valores de colesterol total se encontraban por encima del rango de
referencia (Kaneko y col., 1997; Lammoglia y col., 1997). Los valores
son aún mayores a los descritos por estos últimos autores después de la
suplementación con grasas, encontrando al día 7 del ciclo estral una
concentración de 3,0 ± 0,16 y 2,5 ± 0,17 mmol/L, en vacas suplementadas
y no suplementadas, respectivamente. En vacas Guzerat se ha observado
un aumento en los niveles de colesterol total a medida que avanza la
lactancia, independiente de la fase productiva donde se realice la
suplementación (Godoy y col., 2004). Así mismo, en vacas productoras de
leche, durante el pre y postparto, se ha observado una concentración de
colesterol de 2,8, ± 0,6 y 3,5 ± 1,1 mmol/L, respectivamente, y a
medida que avanza la lactancia y aumenta la producción de leche se
observa una mayor concentración de colesterol sérico, explicado por el
aporte energético en la suplementación (Ceballos y col., 2002a).
Es
así como en la suplementación con ácidos oleicos y linoleicos en
rumiantes, dichos ácidos escapan a la biohidrogenación en el rumen, por
tanto, estos se incorporan directamente al plasma aumentando las
concentraciones de colesterol, triacilgliceroles y fosfolípidos (Loor y
col., 2002).
Por lo anterior, altos
niveles de colesterol sérico en bovinos pueden ser debidos a la raza de
los animales, su estado reproductivo, las diferentes clases y
concentraciones de grasa administradas en la dieta y el tiempo durante
el cual se suministra dicha suplementación (Lammoglia y col., 1997).
Los
niveles séricos de colesterol por encima del rango de referencia en el
presente estudio, pueden ser debidos a una menor demanda de energía en
el ganado Brahman, ya que a diferencia del ganado de leche, el gasto
energético para la producción de leche es menor en esta raza (Ceballos
y col., 2002b), además, los animales en estabulación tienen una menor
demanda energética debido al sedentarismo.
También,
el colesterol total aumentado se puede explicar por un incremento de la
biosíntesis hepática, causada por el aumento del suministro de energía
o de otros precursores de colesterol (eg. el aporte extra de fi bra),
la cual al aumentar el acetato ruminal promovería mayor disponibilidad
de sustrato para la síntesis hepática de colesterol (Coppo y col.,
2003).
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Colesterol HDL
Los valores para este metabolito se situaron por
debajo de los rangos de referencia (Bauchart, 1993). En vacas Brahman,
Villa y col., (datos sin publicar) encontraron que la fracción de
colesterol HDL fue 2,4 ± 0,6 mmol/L en el preparto y 2,7 ± 0,5 mmol/L
en el postparto.
Aunque no se encontraron diferencias según la edad,
este es un factor que puede afectar el nivel sérico del colesterol HDL,
ya que hay cambios en la estructura de dicha lipoproteína durante las
diferentes fases de crecimiento y desarrollo de los animales. Durante
la lactancia la leche los provee de todo el complejo de triglicéridos,
pero a medida que crece la proporción de triglicéridos plasmáticos
disminuye por el bajo contenido de grasa en la nueva dieta (Ochoa y
Marchello, 1991).
Generalmente, los machos tienen un menor nivel de
colesterol HDL que las hembras ya que las hormonas masculinas
(andrógenos) causan una disminución en los niveles sanguíneos de dicho
metabolito, mientras que las femeninas (estrógenos) aumentan los
niveles (Ochoa y Marchello. 1991).
Cabe anotar también que, la concentración de HDL se
tiende a reducir en animales que reciben suplementación con Cu, ya que
este disminuye la actividad de la HMGCoA reductasa, enzima encargada de
transformar el ácido mevalónico en colesterol, por tanto, dicha
disminución aminora la síntesis de colesterol HDL (Engle y col., 2000).
En conclusión, los cambios en la composición de las lipoproteínas
pueden estar asociados con mecanismos fisiológicos relacionados con los
cambios en la dieta a que se ven sometidos estos animales a medida que
crecen y se desarrollan.
Glucosa
Los valores para la glucosa en este estudio no
presentaron cambios con respecto de los valores referenciales (Kaneko y
col., 1997).
En trabajos anteriores realizados por Ortigues y
col., (2003), así como en el presente estudio, los valores para la
glucosa en animales suplementados no se vieron alterados. Cabe anotar
que el incremento en la glucosa, basándose en la alimentación de los
rumiantes, ha sido ampliamente debatido, pues existe un fi no balance
entre la disponibilidad de los precursores de la glucosa y la habilidad
del organismo para manejar la glucosa adicional.
Se ha señalado que la glicemia, por estar bajo
regulación hormonal estricta (insulina, glucagón, catecolaminas y
corticoesteroides), no presenta variaciones significativas según el
nivel de alimentación; además, la glucosa no es tan sensible a los
cambios en el balance energético como lo serían otros indicadores
(Ceballos y col., 2002a).
El fin que se persigue con el establecimiento del
balance energético es conocer si hay desequilibrios nutricionales entre
el ingreso, egreso y metabolismo de diferentes nutrientes y saber si
existe un riesgo para la presentación de enfermedades metabólicas, con
lo que se podrá entrar a hacer los ajustes necesarios en la ración,
siempre que el estado fisiológico del animal lo permita (Ceballos y
Andaur, 1999). Para terminar, cabe señalar que los resultados
encontrados en este estudio en algunos metabolitos son difíciles de
comparar con los valores señalados por la literatura, lo anterior
debido a que son estudios realizados con otras razas bovinas y bajo
condiciones de manejo diferente. Igualmente, la literatura relacionada
con metabolismo mineral en ganado B. indicus es escasa.
Conclusiones
Desde el punto de vista energético los metabolitos
colesterol total y colesterol HDL presentaron variaciones importantes
con respecto de los valores de referencia.
Este efecto se sustenta por el tipo de recursos energéticos empleados
para la suplementación y la cantidad y calidad de los mismos, pudiendo
ser un factor desencadenante de problemas de salud productiva en los
bovinos que se dedican a exposición.
ASO CEBU
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